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Consejos para negociar un aumento de sueldo

Preguntá sobre negociación de sueldo a cualquier profesional o persona que esté buscando empleo y la respuesta probablemente será “me gustaría negociar mi sueldo pero no sé exactamente qué decir”. Saber cómo actuar es vital en una negociación salarial. Una buena comunicación puede transformar tus argumentos e impactar positivamente en tu confianza personal de manera que puedas obtener una remuneración justa.

Antes que nada, determiná tu valor en el mercado de trabajo. Usá este parámetro para tener una estimación salarial personalizada, basándote en tu cargo, empresa, localización y experiencia. Una vez que tengas esta información a mano, es hora de la parte práctica. Josh Doody, autor del libro “Fearless Salary Negotiation” (traducido: “Negociación salarial sin miedo”) sabe que aprender a defenderse financieramente puede ser un desafío. Aceptó su primer empleo sin negociar su sueldo pero en un corto período de tiempo consiguió corregir ese desliz.

Seguí algunos consejos para aprender a negociar un sueldo justo, tal como hizo Josh Doody:

Situación 1: antes de recibir una oferta de trabajo

¿Cómo responder cuando te preguntan sobre tu pretensión salarial o sobre el valor de tu último sueldo? Querés mostrar tus habilidades pero no querés exponer valores. Doody explica que “esta es una negociación de sueldo disfrazada de entrevista de trabajo”.

Sugerencia de respuesta:

Reclutador: “¿Cuál es tu sueldo actual?”

Vos: “No me siento muy cómodo en exponer esa información. En este momento, prefiero enfocarme en cómo mis habilidades pueden contribuir al crecimiento de la  empresa”.

Si el equipo de RRHH no sabe exactamente cuánto ganás, no podrán usarlo como un punto de partida. Doody dice que “probablemente signifique una oferta salarial mayor para vos”.

Reclutador: “¿Cuál es tu expectativa salarial?”

Vos: “Me gustaría que este sea un gran paso para mi carrera, tanto a nivel de responsabilidades como en materia  salarial.”

Doody dice que “compartir cuánto ganás hoy y cuál es tu expectativa salarial no debería ser tu principal interés. Te están entrevistando porque sos un candidato calificado y ellos necesitan un candidato calificado. Aunque también quieran obtener un buen negocio. No van a dejar de entrevistarte solo porque no les facilites lograr un negocio ventajoso”.

Si la empresa decide abandonar el proceso porque no estás de acuerdo en compartir determinada información, es una alerta roja. Doody afirma que “entonces solo están extremadamente motivados en conseguir una ganga. Esto es una mala noticia para vos incluso si conseguís el trabajo.”

Algo más a tener en cuenta: resistí la tentación de decir una mentira cuando el reclutador pregunte sobre tu pretensión salarial en un proceso selectivo. Si subestimás cuánto están dispuestos a pagar, vas a estar en desventaja. Por ejemplo: si decís que tu expectativa salarial es de X cuando ellos están dispuestos a pagar más, puede costarte dinero.

Situación 2: contrapropuesta

Después de recibir la primera propuesta salarial, Doody recomienda el uso de la siguiente fórmula:

“El valor de la contrapropuesta es calculado por 4 factores: el sueldo base del puesto, tu expectativa mínima, cuánto te necesita la empresa y cuánto vos necesitás el trabajo.” En caso de que decidas hacer una contrapropuesta, podés decir algo del estilo:

“Muchas gracias por la propuesta. Como dije durante mi entrevista, estoy en proceso de selección con otras empresas. Si logran aumentar la oferta para $ X, estaría encantado de aceptar la oferta.”

Doody explica que un correo electrónico es el medio ideal para enviar este mensaje. De esta manera, la persona responsable por la vacante puede compartir tu postura de una manera clara y asertiva, sin ruidos en la comunicación.

Otro punto importante es decidir qué beneficios tales como cursos u horarios flexibles son importantes para que puedas cerrar un acuerdo. Clasificá los beneficios en orden de relevancia y usalos como base para tu negociación. Si la empresa no acepta el primer beneficio, entonces avanzá y conversá sobre el segundo en la lista.

Situación 3: aumento o promoción

Doody explica: “Tu primera razón para pedir un aumento es que tu sueldo no refleja tu valor actual en la empresa. Este sueldo fue establecido en el pasado y ahora sos aún más valioso que antes.”

Ya tenés tu justificación, lo siguiente es establecer un plan. Una buena idea es enviar primero un correo electrónico a tu jefe, mencionando que te gustaría conversar sobre tu sueldo en una próxima reunión privada. Luego, Doody aconseja elaborar una carta de aumento salarial estratégicamente construida.

Sugerencia de correo electrónico:

“Tal como conversamos, hace ya x tiempo desde mi último ajuste salarial o desde que fui contratado y me gustaría revisar el valor de mi sueldo ya que estoy realizando un aporte mayor a la empresa. Estuve realizando una búsqueda sobre sueldos para mi cargo en este

segmento y el sueldo promedio es de X. Entonces, me gustaría solicitar un aumento equivalente.”

La carta también debe destacar tus logros y tus puntos fuertes. Doody sugiere que si tu propuesta no es aceptada inicialmente, podés trabajar con tu jefe para crear un plan de acción.

Sugerencia de correo electrónico:

“Me gustaría que trabajemos juntos en un plan de acción y una línea de tiempo para continuar con este proceso y monitorear mi progreso mientras trabajo en alcanzar mi objetivo.”

Recordá: tus habilidades son raras y merecés ser bien retribuido por eso. Aprender a negociar es una habilidad que puede traerte grandes recompensas.

Este texto fue inspirado en Salary Negotiation Scripts for Any Job

Consejo: ingresá a nuestro sitio para comparar franjas salariales. Te invitamos a leer: 10 consejos para conversar mejor