Trabajar en el área de compras fue una experiencia complicada. Desde la entrevista, se enfatizó de manera repetida que había muchos rumores y conflictos internos en el hotel, y que no debía participar en ellos. Este mensaje se repitió varias veces, lo que ya daba una señal clara del ambiente laboral.
La comunicación dentro del equipo fue deficiente. La entrevista con la jefa de operaciones fue extraña. No me explicaron las responsabilidades reales del puesto ni qué se esperaba de mí a futuro. La mayor parte del trabajo se limitaba a introducir facturas en el sistema, sin guía ni formación.