Se envió una solicitud para el puesto, incluyendo el currículum y una carta de presentación que destacaban la experiencia y habilidades relevantes. Después de unos días, se recibió un correo electrónico del equipo de recursos humanos de la empresa invitando a una breve entrevista telefónica.
En la llamada, la persona de recursos humanos hizo algunas preguntas básicas sobre el historial laboral, las expectativas salariales y la disponibilidad para comenzar. Fue una conversación bastante relajada y ayudó a entender mejor lo que la empresa estaba buscando.
Luego, se pasó a la siguiente etapa, que era una entrevista técnica.