¿Existe un momento correcto para renunciar a tu trabajo?

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Glassdoor Team, Author & Career Expert at Glassdoor | 5 de sept de 2017

¿Estás cansado de tu trabajo, sentís que no tenés más espacio para crecer y odiás cuando llega el lunes? En caso de que todas tus respuestas sean sí y estés considerando que la única salida es renunciar, preparamos una lista con siete aspectos que deberías evaluar antes de tomar una decisión definitiva.
  1. No estás progresando en la empresa
Tu carrera debe moverse ya sea hacia arriba con una promoción o con nuevos aprendizajes y habilidades que mejoren tus características personales. Independientemente de tus preferencias o de tu visión, es importante que sientas que estás progresando porque de lo contrario es una señal de que tu carrera está estancada.
  1. El futuro de la empresa en la que trabajás no está definido
Todas las compañías enfrentan momentos buenos y malos pero si una situación negativa no tiene perspectiva de mejorar, abandonar el barco antes de que se hunda puede ser una buena idea. Prestá atención en caso de que la empresa en la que trabajes esté despidiendo cada vez más personal, si los resultados no son positivos y si no existen movimientos que la hagan reinventarse y volver a crecer. En este caso, es mejor buscar una nueva oportunidad.
  1. No respetás a tu jefe
No tenés un líder que te inspire o te motive, o aún peor, estás en conflicto constante con tu jefe. En esta situación es difícil aprender. Aunque todas las personas tengan algo para enseñarnos, un jefe excelente es difícil de encontrar. Evaluá si estás dispuesto a aprender o si tal vez sea el momento de abrir tu propio negocio y de ser tu propio jefe.
  1. Estás siendo subestimado
Esto no se resume únicamente a tu sueldo aunque sea un punto importante. Engloba situaciones en las que tu trabajo no es reconocido o simplemente no es apreciado. Tu jefe y tus colegas de trabajo deben verte como parte importante del equipo y reconocer cuando hagas un trabajo excelente. Si eso no está pasando, date la oportunidad de conquistar un puesto en el que realmente seas valorado.
  1. Tu trabajo no te apasiona
Difícilmente tengas un trabajo que te haga sonreir absolutamente todos los días. Siempre existirán días de estrés o en los que no tengas ganas de ir a trabajar, no obstante necesitás motivarte de alguna forma para continuar. Si estás insatisfecho o no tenés interés real en tu trabajo es hora de buscar nuevos desafíos.
  1. No te adaptás a la cultura de la empresa
La cultura de una empresa puede mejorar o arruinar tu experiencia de trabajo. Cuando estás alineado al tono, a las actitudes y al comportamiento general del lugar en el que trabajás todo suele ser más simple y hace que trabajes mejor. En caso de que tus valores no concuerden con los valores de la empresa es poco probable que tengas éxito en ese lugar, a no ser que modificar la cultura de la compañía esté en tu poder.
  1. Estás anhelando otra cosa
Esta es la señal más clara y a la vez más ignorada de la necesidad de renunciar. Pensá en lo que realmente te gustaría estar haciendo ahora y evaluá si es posible concretar esto en tu trabajo actual. Obvio, la estabilidad es importante pero no vale la pena que sacrifiques tu felicidad por eso. ¡Arriesgate y perseguí lo que sea importante para vos! Tené en mente que pedir tu renuncia no debe ser apresurado ni una primera opción. A la hora de tomar esta decisión es importante reflexionar con calma y analizar si tan solo uno de los factores citados anteriormente te incomoda. Recordá que todo trabajo tiene partes buenas y otras más complicadas pero si detectás más de dos aspectos de los citados en tu día a día, probablemente hayas agotado tu tiempo de permanencia en la compañía y sea el momento de buscar nuevos horizontes. Te invitamos a leer: consejos para negociar un aumento de sueldo
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