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6 consejos de carrera profesional que deberías ignorar

Siempre es bueno ser agradecido. Sobre todo cuando tenés compañeros de trabajo que intentan ayudarte a tomar decisiones que involucran tu carrera profesional. Sin embargo, es importante diferenciar los consejos que pueden ser aceptados de aquellos que deberían ser ignorados.

Para ayudarte a hacer ese filtro, listamos 6 consejos que valen la pena ser ignorados. ¡Es sólo cuestión de estar con los ojos abiertos!

Pero antes de eso, ¿cómo reconocer cuando existen buenos consejos?

Los buenos consejos profesionales son dados por personas que conocen la realidad de tu carrera, tu estilo de trabajo y qué camino querés recorrer dentro del mercado. Es ese tipo de proximidad el que permite que alguien sepa entender tu contexto para sugerir o ayudar en decisiones más difíciles.

Para ser clasificado como un buen consejo, también es necesario que exista un mínimo de sustento, aunque sea empírico, un mínimo de justificación con fundamentos. Tené cuidado también con opiniones que podrían ser superficiales y que no harían el menor aporte a tu carrera. Ahora sí, vamos con los “no consejos” o “consejos a evitar”.

1. “Focalizate sólo en lo que es mejor”

El mercado no busca profesionales rígidos:  tenés que ser flexible y saber manejar diferentes actividades que involucran a tu profesión. Aunque seas especializado en un determinado asunto, es necesario tener una visión global del sector en el que la empresa se desarrolla e intentar ser multidisciplinario.

Una buena forma de practicar ese conocimiento es observando y aprendiendo con tus compañeros de área o sector. Además del contexto presentado anteriormente, ser un profesional multidisciplinario, con una visión generalista, hará que seas apto para ocupar cargos de liderazgo en una empresa.

2. “Mentí en el currículum y en la entrevista … ellos nunca se enterarán”

¡Hay que tener mucho cuidado con esa frase: es uno de los peores errores que podés llegar a cometer en tu carrera!

No pienses que el reclutador no descubrirá si has exagerado en alguna información en tu currículum o simplemente inventaste una experiencia que nunca tuviste: gran parte de las vacantes cubiertas hoy pasan por una rigurosa verificación. Las redes sociales profesionales serán chequeadas y los gestores de empresas involucradas en la mentira también pueden recibir una llamada para que la empresa que te contrata entienda un poco mejor sobre el candidato en cuestión.

Mentir sobre algo que no sabés hacer puede ser peor todavía. El ejemplo más común involucra la competencia en lenguas extranjeras, principalmente en relación al inglés y el portugués. Tené en cuenta que eso se puede comprobar durante el proceso selectivo. Otro posible escenario es terminar siendo contratado por la empresa, pero luego ser despedido cuando toda la verdad salga a la superficie.

3. “Hacé un curriculum vitae re largo y bieeeen detallado”

Como ya hemos demostrado en este link, tu curriculum debe contener sólo la información que es relevante para el trabajo y la empresa que está solicitándolo, en línea con lo que se espera de un hoja de vida profesional relativa al sector en el que actuarás.

Tu currículum siempre debe estar siguiendo los principios de claridad y objetividad. Si no hay mucho que contar al reclutador, no te esfuerces por aumentar las cosas o extenderte excesivamente en la información suministrada. Una vista previa de un CV tiene una duración de unos 30 segundos, tiempo suficiente como para saber si te mantendrán o te eliminarán en un proceso de selección.

4. “Cuidado para no aparentar ser demasiado calificado porque sino no te contratarán”

Hay un gran mito dentro del mercado profesional que consiste básicamente en la creencia de que si sos es un profesional con una formación académica elevada, nunca serás contratado por ser excesivamente calificado.

Esto puede ser utilizado como excusa por algunos reclutadores a la hora de dar una retroalimentación negativa, justificando el motivo por el cual no fuiste contratado. Es muy común que eso suceda. Pero la verdad es que nunca perderás un empleo por tener una gran trayectoria en el currículum o una maestría u otros tipos de posgraduación. Todo conocimiento adquirido durante tu trayectoria profesional debe ser utilizado a tu favor, dejando claro para el mercado cuál es su importancia.

5. “Si ya está empleado. Pará de actualizar tu currículum, tu portfolio y tus redes profesionales”

Nunca se sabe cuándo una buena oportunidad de empleo puede surgir (o un trabajo temporal como freelancer, por ejemplo) y es por eso que sí o sí tenés que mantener siempre tus documentos profesionales actualizados y disponibles para mostrarte ante el mercado.

De esta forma, actualizá tu currículum y tus redes a medida que tu carrera avanza, agregando proyectos realizados, funciones ejercidas y aprendidas. La construcción de tu imagen profesional debe ser realizada todo el tiempo, no sólo mientras estás buscando un nuevo empleo.

6. “Llegá primero y salí último”

Como ya hemos comentado en otro artículo, quedarse hasta tarde en el trabajo puede volverse una rutina e interrumpir tu vida personal.  Contrariamente a lo que la mayoría de la gente piensa, esto no significa un acto de esfuerzo y dedicación.

Seguir este consejo sólo demostrará que no podés desempeñar tu trabajo a tiempo  o que estás haciéndote cargo de muchas responsabilidades sin conseguir organizarte para hacerlas durante la rutina de trabajo.

Hay otras formas de demostrar tu compromiso ante tu jefe, como por ejemplo dando feedbacks y poniendo un poco más de energía en tu día a día.